lunes, 1 de agosto de 2011

DESPEDIDA?

Ya en España, de vuelta de todo y con jetlag, quiero compartir también las palabras de despedida? que quise dedicar a los macareños el penúltimo día de nuestra estancia con ellos, el 25 de julio...:
"Hacía unos meses que mis inquietudes, mis carencias y mis aspiraciones se habían unido devolviéndome la motivación, tanto profesional como personal, que necesitaba.
Buscaba un viaje, buscaba cooperación y sin buscarlo, surgió Macará. Dicen que uno encuentra cuando no busca y esta vez, ha sido así.
Serían otros veintidós días (quizá más) como haré seguramente cuando vuelva a Madrid, hablando, contando y describiendo todo lo que mis recuerdos y mi memoria alcanzan a retener de todo lo vivido aquí. Sin embargo, no tengo ese tiempo...y entre muchísimas otras cosas que dejaré, imperdonablemente, sin enumerar, me quedo:
Con los ladridos de Ché a mi llegada dándome la pata minutos después; con Franco y su atención incondicional; con Magali y su dulzura; con Kelen y su melena tan preciosa; con Diego, el más rápido en la mesa; con estos actos que me siguen abrumando; con la línea de asfalto, impenetrable de noche, que cruza Macará; con el Municipio y su vaivén de gente y empanadas; con las montañas infinitas cuando amanece el día despejado; con los batidos de cualquier fruta; con los vecinos adormilados en las hamacas; con los ganchos de las hamacas cuando no hay hamacas; con los bailes; con las manos de Sofía haciéndome Reiki; con las bromas de los compañeros del departamento del DIMA; con "qué bestia, loco!" y otras expresiones; con las vueltas en coche; con el almuerzo de todas las familias juntas; con la dichosa humedad que no deja domar mi pelo; con la gallina criolla de Doña Rosa; con la complicidad de mis compañeros; con sus risas también; con la incursión en un sorprendente cumpleaños familiar; con el viaje a Mataderos con Segundo y Marco; con las canciones en el bus del Patronato; con los ojos sonrientes de los niños de las escuelas rurales; con la cara de María feliz embadurnada en tarta; con el jacuzzi inesperado de Vilcabamba; con la expresión de Maxwell cuando le cantamos; con todos los trabajadores del Municipio con los que he intercambiado alguna palabra, alguna mirada; ¡con los riquísimos kimbolitos!; con Clever y su variedad increíble de sinónimos; con tanta cantidad de sabores nuevos; con un cigarrillo mentolado escuchando "Billie Jean" en la Alajilla; con los ceibos que parecen cobrar vida; con los viajes de regreso de Sabiango en la parte de carga, sólo estrellas y siluetas; con el algarrobo, mi descubrimiento más inesperado; con algunas lágrimas que he soltado y con las que soltaré...
Todo forma ya parte de mi y os estoy muy agradecida por ello. Se me ha hecho corto. CUÍDENSE."